Ascensiones

Casa Estarrún

06 marzo 2019

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Ascensión a la peña del Mediodía

Fecha: 02/09/2018. La mejor época para realizar esta excursión es a partir de mediados de junio, con la primavera ya adelantada, y en verano, ya que atravesamos zonas en la que los neveros perduran hasta bien entrado junio, aunque depende de la nieve caída en el invierno. Si nos encontráramos con neveros lo mejor es sortearlos, algo que en esas fechas es sencillo. En caso de realizarse a principios de la primavera o en invierno, es decir con nieve, es necesario portar lo necesario para excursiones invernales.

Dificultad: Media (Es necesario un buen estado físico ya que la excursión es larga, además se requiere de cierta orientación ya que el sendero no está bien señalizado, con hios esporádicos, después de abandonar la GR-11 en el collado del Bozo y volver a encontrarnos con la GR-11 en la Foya de Aragües. Además hay que orientarse para acceder a la fácil chimenea de acceso a la Punta Alta de Napazal por el punto correcto )

Duración: Excursión de alrededor de 5 ½ horas. El ascenso hasta la Peña del Mediodía nos puede llevar unas tres horas y media, el descenso hasta alcanzar la GR-11 en la Foya de Aragües nos costaría sobre una hora (hay que atravesar el Lapiaz), y después hasta la cleta nos puede costar en torno a una hora u hora y media.

Desnivel: 1.032 metros.

Altitudes: La cleta: 1.400 metros. Peña del Mediodía o Bernera: 2.432 metros.

Ruta:Véase el track (incluye los cruces y algunas fotografías)

Esta excursión recorre el valle de Igüer hasta el collado del Bozo, desde el que parte el cordal que separa el valle de Aísa del valle de Aragúes en dirección sur, formando la sierra de la Estiba. Después nos adentraremos en un terreno poco transitado, accederemos a un pequeño valle situado entre las cimas de Ruabe y Bozo de Bernera y la Punta alta de Napazal y la Peña del Mediodía o Bernera, en el que podremos deleitarnos en un precioso Lapiaz y unas vistas inolvidables del valle de Aragüés y Aísa, además del Bozo y la Foya de Aragúes.

Este es terreno del sarrio, el quebrantahuesos y el treparriscos al que se le puede divisar inquieto entre las paredes calizas de la Peña del Mediodía. Por aquí parece que inverna también uno de los pocos (esperemos que no los últimos) osos del Pirineo, Neré, hijo de la última hembra autóctona del Pirineo, Camille.

La peña del Mediodía

Sierra de Bernera, y el pico Olibón

Descripción de la ruta

La ruta comienza en la llamada Cleta, la cual es el final de la carretera que sube al puerto. Está a unos 9 km del pueblo de Aísa, y el recorrido por la misma es un aperitivo que nos permite disfrutar de una gran variedad de paisajes y bosques. Después de atravesar la Cleta, seguiremos por una pista, y en unos 200 o 300 metros nos encontraremos con una pendiente fuerte sobre la que han vertido hormigón para el tránsito de los ganaderos, la cual subiremos con tranquilidad para calentar el cuerpo. Antes de llegar a la cuesta de hormigón hay un desvío que nos lleva a las preciosas pozas del río Estarrún, las cuales están rebosantes en primavera y petrificadas por el hielo en invierno. Una vez arriba de la cuesta de hormigón hemos de seguir la pista unos 300 metros hasta encontrarnos con el refugio de saleras a la izquierda, lugar desde el que parte el sendero que asciende al Aspe (hasta aquí unos 30 minutos).

Nosotros seguiremos sin dificultad el sendero PR (en dirección norte) que sigue junto al barranco de Igüer hasta su nacimiento junto a un paredón de piedra que cae desde el ibón colmatado de Izagra. Cerca de este murallón de caliza el sendero gira a la derecha en dirección este, pero nosotros seguiremos hasta acercarnos a la pared por la parte izquierda del valle, y cerca de ella ascender hacia el oeste por la margen derecha de un barranco que baja de la sierra de la Estiba, siguiendo algunos hitos que indican por donde ascender.

Peña del Mediodía, cara este

Lapiaz de Bernera

Con cierta pendiente y precaución, ya que la piedra esta algo descompuesta, accederemos a la parte alta del barranco, ya con menos pendiente, donde giraremos a la derecha en dirección norte para acercarnos en unos 200 o 300 metros a la plana o el antiguo ibón de Izagra (1 hora desde el refugio de saleras). En este punto nos encontraremos con la GR-11 que en dirección noroeste sube al collado del Bozo. Ascenderemos sin dificultad, siguiendo el sendero bien señalizado, una pendiente de unos 300 metros de desnivel para alcanzar el collado del Bozo (1.995 m).

En el collado del Bozo (30 minutos desde Izagra) se juntan dos variantes de la GR-11 una va de Lizara a Canfranc (sureste) por el valle de Igüer y Rigüelo, y la otra enlaza (noreste) por el collado de Esper y el barranco del Aspe (cara norte) con Candanchú. Pero nosotros nos dirigiremos en dirección norte, y ligeramente hacia el oeste o a la izquierda del cordal que une el collado con la Punta Alta de Napazal, primero en terreno pedregoso con cierta pendiente, para luego atravesar una pradera con menos pendiente. En la pradera iremos echándonos, siguiendo algún hito, hacia la izquierda cerca de una zona de roca caliza (lapiaz) y en la parte superior de la pradera ya con más piedras encontraremos un paso entre las paredes rocosas (existe una roca que cuelga en equilibrio que nos sirve de guía). Una vez superado este paso nos dirigiremos al este y en fuerte pendiente iremos ascendiendo entre prados y rocas desprendidas de las cimas, y si estamos atentos reconoceremos a la flor de nieve, en abundancia en esta zona. Aquí divisamos la peña del Mediodía y cimas cercanas, en un entorno de alta montaña.

Nos iremos acercando de nuevo a la pared, base de la Punta Alta de Napazal, que debemos rodear hacia la derecha, acercándonos al cordal, para acceder a una chimenea fácil, que sube hacia el norte, que nos permite superar el farallón y alcanzar la Punta Alta de Napazal. Una vez dejada atrás la chimenea seguiremos en dirección norte hasta la Punta Alta de Napazal (1 hora desde el collado del Bozo). Aquí debemos relajarnos y descansar un poco para almorzar y deleitarnos en las vistas que en solitario podremos disfrutar: la sierra de Bernera, la Llana del Bozo, la Foya de Aragües

Argos en la cima

El Bisaurín

Desde la punta Alta de Napazal divisaremos la Peña del Mediodía, por lo que en dirección noroeste nos iremos acercando a ella. En este tramo nos encontraremos con un precioso lapiaz que desciende por el pequeño valle en el que nos encontramos, los sarrios trepan entre sus rocas y grietas como si no les costase nada. En unos 10 minutos llegaremos al paredón de la peña del mediodía que la protege hacia el este. En este farallón calizo podremos observar algún treparriscos moviéndose inquieto entre las grietas para conseguir comida, en sus aleteos lo confundiremos con una bonita mariposa en busca de néctar. Debemos rodear el farallón en dirección norte para acercarnos a una pedrera por la que ascenderemos para superar el farallón sin dificultad. Una vez arriba, giraremos en dirección sur, y avanzaremos junto al extremo del farallón, pero en su parte superior, hasta “conquistar” por fin la Peña del Mediodía (unos 30 a 45 minutos desde la Punta alta de Napazal).

En la cima encontraremos un pequeño buzón por si queremos dejar constancia de nuestro paso por aquí, y por si queremos expresar en palabras la belleza que te envuelve desde la soledad, pero también la comunión de estos paisajes. El Bisaurín se ve esplendoroso desde aquí; la vista del lapiaz, y sus contrastes de colores, y las cimas del Bozo, la Llana y el Aspe que se asoman por detrás, y los valles hacia el sur, nos sobrecogen. Debemos detenernos unos instantes, entonces, para respirar la tranquilidad que nos envuelve, sin olvidar lo agreste de estas cimas.

Para regresar desandaremos nuestro camino hasta la parte baja de la pedrera que nos ha permitido acceder a la cima. Una vez abajo nosotros seguiremos en dirección este, salvando el lapiaz por su parte norte, la izquierda al descender. En la parte inferior, debemos atravesarlo, por lo que debemos extremar la precaución con las grietas y las simas que hemos de rodear y evitar. Descenderemos con cuidado hasta dejar atrás el lapiaz y encontrarnos con otra pedrera que con cierta pendiente nos permite descender havcia la Foya de Aragüés o la Val del Bozo. Una vez abajo nos cruzaremos con la G-11 que une el collado del Bozo con el collado de Esper. Nosotros nos dirigiremos hacia el collado del Bozo, atravesando este valle por el que en primavera el agua cae formando preciosas cascadas y pozas de aguas cristalinas.

Desde el collado del Bozo sólo tendremos que desandar nuestro camino, pasando por Izagra, el barranco de Igüer, el refugio de Saleras, las pozas del Estarrún, y la Cleta, inicio de nuestra preciosa ruta de hoy.

El lapiaz de Bernera

Flor de nieve

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